Es Oro todo lo que reluce

Me encantaría poder hacer una crónica objetiva, técnica y que sólo hablara de los 80 minutos de hockey que vivimos el fin de semana pasado en Barcelona, pero lo siento, no puedo. Es inevitable (o al menos para mí) el no hablar de todo, o casi todo, lo que ocurrió este fin de semana que todos llevábamos esperando desde hace más de un año. Después de dos años a las puertas por fin los Fénix son de Oro. Este año nos tocaba, no podía escaparse. En el 2011 nos quedamos fuera del ascenso por diferencia de goles, y el 2012 nos quedamos en la fase de ascenso de Medina, así que este año tocaba.

Los Fénix del CPL Madrid han hecho una temporada increíble en Plata, solo se les escapó un partido y quedaron campeones con contundencia. Pero no todo el trabajo estaba hecho, quedaba el final, la fase de ascenso. Habríamos preferido un escenario mas cercano, con nuestro público en las gradas, pero al final la designación de la pista de Tucans nos hacía viajar a Barcelona y disputar dos partido el sábado en la única pista donde este año habíamos perdido un partido. ¿Malas sensaciones? todo lo contrario, los Fénix iban convencidos de que se iban a traer el ascenso.

Quizás fue esa convicción, el mejor juego o simplemente que nos tocaba, pero los Fénix ganaron a Ludic de Medina por la mañana y a Tucans por la tarde, a ambos por el mismo resultado 6-4. Eso que parecía una casualidad a la larga complicó la sede a los otros dos equipos. Ludic y Tucans empataron a 2 el domingo y eso les fuerza a otro partido en pista neutral. Y casualidad o no la fase de ascenso acabará el sábado 15 en la pista de Las Rozas, al lado de casa.

Pero ¡¡LOS FÉNIX YA SON DE ORO!!

Este es el resumen de la sede en vídeo. Gracias a nuestro delegado reportero Tino y a las fotos que hemos tomado prestadas a nuestros amigos de Ludic Medina.



Podéis también verlo en YouTube.

Para las crónicas de los partidos hoy contamos con los dos porteros, con Salva y con Tury. Nuestros Goalies además de saber parar saben escribir. Son los mejores no solo en la pista.

Para mí (Tury), y creo que para más de uno del equipo, esta fase de ascenso comenzó el año pasado, en Medina del Campo, cuando se nos cerró de un golpe la puerta a la Liga Oro. Esa sensación de vacío, de rabia, frustración, enfado…que nos quedó a todos (y digo a todos, tanto jugadores como gente que no está en la pista) no es fácil de olvidar. Y creo que fue eso en parte lo que nos ayudó a conseguir nuestro objetivo de este año. Precisamente en el vestuario, antes de salir al segundo partido lo hablamos, que esa sensación había que olvidarla, pero fue Salva el que nos recordó que toda esa negatividad teníamos que transformarla en comernos al equipo contrario según saltásemos a la pista. Y así fue como lo hicimos.

Si nos permitís, y no os aburre mucho, os contaremos desde el principio del sábado, hasta el sonido de la bocina en el segundo partido.

CPL Madrid Fénix 6 – CD Ludic Medina 4

La visión de Salva: 

El sábado por la mañana nos esperaba un partido que afrontábamos con mucho cuidado. Por un lado, el teóricamente más complicado, ya que era el equipo de oro que se jugaba la permanencia, y por otro, un equipo que el año pasado nos ganó 3 veces durante el transcurso de la temporada. Además, ya conocíamos la pista de Tucans, y sabíamos que era una pista complicada, donde el puck bota mucho y es difícil de controlar (lo cual no beneficia a nadie). En cualquier caso, llegábamos cautos y sabiendo que si hacíamos las cosas bien, el partido sería nuestro.

El equipo comenzó ordenado y sin acusar los nervios que muchas veces nos han traicionado. Jugando con intensidad y haciendo las cosas bien, conseguimos el primer gol por medio de Jeremy a los pocos minutos de comenzado el partido. Un par de minutos después, en un tiro afortunado que rebota del poste y de la espalda de Salva, Medina logra empatar el partido. No nos pusimos nerviosos, porque en la pista se veía que había un equipo que sabía lo que hacía (si, éramos nosotros!). Faltando 14 minutos para finalizar la primera parte, una falta por cada equipo deja el partido en un tres contra tres que aprovechamos para marcar dos goles (Max y Alex) y poner algo de tranquilidad. Un gol más de Juan ponía el 4-1 en el marcador. Sin embargo a menos de un minuto para el final, Medina aprovecha una superioridad para marcar el 4-2, y nada mas sacar el face-off, aprovechan una serie de errores consecutivos para marcar otro gol (en menos de 10 seg) y poner el partido 4-3 a menos de 30 segundos del final del primer periodo.

Los dos goles del final del primer periodo habían dado alas al equipo de Medina y nos hacían el trabajo algo más complicado el inicio del segundo periodo. A pesar de lo que pudiera pensarse, los Fénix seguían confiando en su juego y sabían que el marcador no era el verdadero reflejo del primer tiempo. Muestra de ello es que a los 4 minutos del segundo periodo y después de superar una inferioridad, los Fénix marcan de nuevo para ponerse 5-3 (Max). Unos minutos más tarde, llegaría el último gol de Medina, faltando 10 minutos para el final se colocan a un gol del empate. Sin embargo, esto no afectó nuestro juego, sabíamos que estábamos jugando bien y que el partido tendría que ser nuestro. Solventamos una nueva inferioridad y acto seguido expulsión de un jugador de Medina. Necesitamos menos de 10 segundos para convertirla en gol. Mati ponía el 6-4 en el marcador, que se mantendría hasta el final.

Caras de satisfacción por el trabajo bien hecho. Terminaba la primera parte del trabajo. Nos quedaba un partido para poder volver a Madrid sin tener que estar pendientes de terceros.

La visión de Tury:

Cuando salimos del hotel de camino a la pista de Tucans, poca gente se atrevía a hacer las típicas bromas y gracias de antes de un partido. En la mente de todos estaba el partido que perdimos el año pasado, y lo correoso que siempre ha sido para nosotros el equipo de Medina del Campo. Pero ahora tocaba pensar en los 40 minutos de partido que teníamos por delante, y que sabíamos que iban a ser duros.

Cada uno a su manera, todos nos preparamos para el partido. Este partido lo jugaría Salva de titular; calentando los dos juntos, y viendo su cara, por algún que otro motivo sabía que este partido lo íbamos a ganar; es de esas veces que le miras y dices: “hoy es su día”, y así fue, paró como él sabe, tranquilo y sin preocupaciones, o como suele deicr: “otro día más en la oficina”.

Pitido inicial, pista extraña, rival conocido. Los típicos nervios del partido se hacían notar entre todos, pero Carlos supo manejar bien el banquillo, tanto fuera como dentro de la pista. Poco tardaríamos en adelantarnos en el marcador gracias a un tempranero gol de Jeremy. Pero, desgraciadamente, a los pocos segundos se produjo una falta a favor del equipo rival, y, haciéndose valer en la superioridad, consiguieron empatar el partido.

El empate duró gran parte del primer periodo, aunque, y a pesar de tener muchas faltas en nuestra contra, este equipo supo ponerse las pilas y, ataque tras ataque, combinación tras combinación, conseguimos dejar el marcador con un 4-1 a favor, que nos hacía pensar que el partido estaba prácticamente cerrado. Como dicen algunos, poco dura la alegría en casa del pobre, y así fue como los chicos de Medina aprovecharon un momento de relajación por nuestra parte (y alguna que otra dudosa falta, y otras no tan dudosas, como aquellas que los nervios nos hacen cometer…) para, en apenas 5 minutos, acercarse en el marcador hasta el 4-3, lo que hacía que nuestros nervios aumentaran considerablemente.

Por suerte sonó la bocina del descanso, lo cual aprovechó Carlos para templar los nervios y recordarnos que lo estábamos haciendo todos francamente bien, y que ese era el camino a seguir para poder lograr la tan ansiada victoria. Tirar mucho a portería, seguir duros en defensa, y que Salva se encargara del resto.

Así se dijo, y así se hizo, como buenos jugadores que obedecen a su entrenador, fue el guión a seguir nada más empezar la segunda parte. Un control prácticamente total del puck por nuestra parte, una sólida defensa, y un buen ataque, hicieron que, tras salir de una expulsión, Max, en jugada en solitario, distanciara un poco más a los Fénix en el marcador. 5-4, lo teníamos ahí, al alcance de la mano.

Pero Ludic no quería darse por vencido, y fue en este caso Víctor el que se encargó de volver a acortar distancias en el marcador.

Todos tranquilos, el capi llegó. Tras una falta de 2 minutos a favor nuestra, Carlos pidió un tiempo muerto para dar las instrucciones necesarias; como chicos listos que somos, no dejamos pasar la oportunidad, y fue esta vez Mati el que se encargó, a pase de Juan, de marcar el gol que dejaría el marcador con el resultado final de 6-4.

Yo miré a Salva, y con su tranquilidad habitual me señaló como diciendo “¿ves?”. Lo habíamos conseguido, habíamos vencido a esos viejos fantasmas, a los nervios, a la fama de equipo finalista pero nunca ganador. Teníamos la oportunidad de firmar una temporada casi perfecta al alcance de nuestras manos.

Ahora era tiempo de relajarse, de pensar en lo bien que lo habíamos hecho todos, y en lo mejor que lo íbamos a hacer por la tarde.

Un buen paseo por Barcelona, alguna que otra cabezacita, y unas cuantas risas compartidas antes del partido más importante que ha vivido el club hasta el momento, fueron la receta perfecta para llegar concentrados y relajados al siguiente encuentro.

Fotos: Tino y CD Ludic Medina

Tucans Muralla Óptica 4 – CPL Madrid Fénix 6

La visión de Salva:

Llegaba la noche y nos jugábamos la confirmación de lo que todos queríamos. A pesar del mismo resultado, el partido fue completamente distinto. Además, Tucans contaba a su favor, tanto por el conocimiento de una complicada pista, como por el apoyo de una afición que no dejó de empujarles. Nosotros contábamos con Tino y el padre de Jeremy en la grada, que valían por muchos!

El partido comenzó de la misma manera, con los Fénix adelantándose en el marcador (gol de Juan) y Tucans empatando 4 minutos mas tarde. Sin embargo, esta vez fue el equipo local el que consiguió el desempate a un minuto del final de la primera parte y conseguía irse al descanso con la victoria parcial. Igualmente, el equipo en pista no demostraba lo mismo que en el primer partido. Había más nervios, y el cansancio acumulado se notaba. La primera parte terminó con 3 expulsiones nuestras (ellos sólo tuvieron una).

El descanso sirvió para tranquilizarnos un poco y poner el partido en perspectiva. Sólo teníamos que hacer las cosas bien y soltar los nervios que teníamos y la tensión de un marcador adverso. Afortunadamente, 4 minutos bastaron para que Jeremy aprovechara una falta diferida y pusiera el empate en el marcador. 20 segundos mas, y Juan nos devuelve la confianza marcando el tercero. Especial mención a Tury, que nunca dejó que Tucans se nos escapara en el marcador y nos mantuvo en el partido. A partir de ahí siguió la pelea entre los dos equipos, manteniendo una cerrada disputa en el marcador. Tucans no quería dejar que se le escapara el partido, y consiguió el empate. Corbella adelanta de nuevo a los Fénix, y de nuevo Tucans consigue empatar a 4. Dos equipos con claras aspiraciones a oro, peleando cuerpo a cuerpo. Sin embargo, son los detalles los que hace la diferencia en este deporte: primero, una falta de Tucans nos permite marcar el 5 gol (Max) y adelantarnos en el marcador; y después, conseguimos superar una inferioridad producida a tan sólo 3 minutos del final (creo que todos pensábamos que si la superábamos estábamos en oro). Superamos la inferioridad y Tucans en un intento por conseguir el empate saca su portero a un minuto del final, movimiento que aprovecha Jeremy para marcar el sexto y definitivo tras cortar un pase de uno de sus defensas. El gol a 20 segundos del final era el comienzo de la celebración. Se había conseguido el objetivo. Esta vez sí. Con muy buen juego y mucha cabeza conseguíamos el ascenso a oro. Ahora tocaba celebrar.  

La visión de Tury:

Siguiendo la misma tónica y las mismas directrices que para el anterior encuentro, todos nos concentrábamos antes del partido, cada uno a su ritmo y a su manera. Esta vez me tocaba defender la portería a mí; no os voy a engañar, esa sensación que tienes antes de un partido así es increíble.

 “He films the clouds” en mis oídos, y un partido que ganar en mente…¡VAMOS FÉNX!

Una vez calentado, todos a cambiarse, vestuario en silencio, cada uno con sus manías, nos íbamos preparando para lo que se venía. Carlos se encargó de decir las palabras exactas y necesarias para saltar a la pista con ganas y sin nervios, a hacer nuestro juego, y a conseguir ese premio que llevábamos buscando desde hacía dos años.

Todos a pista, es hora de dar el Do de pecho.

El partido empezaba muy rápido, y eso sabíamos que no nos favorecía en absoluto, más aún cuando Tucans jugaban en su pista, y a nosotros nos costaba bastante controlar el puck. Tiros en las dos porterías, tuvo que llegar el minuto 7 de partido para que se produjera la primera falta. Aunque nos costó, conseguimos aguantar la primera envestida seria del equipo contrario. Poco a poco, volvimos a poner la calma al juego, y fueron Juan y Max los que se encargaron, con gol del alemán loco, de poner el primer gol en el marcador. Volvíamos a ponernos por delante en un partido de estas características.

De nuevo volvía la locura y el frenetismo al partido, y las faltas se iban sucediendo una y otra vez (todas en contra nuestra). Así que de esta forma, con dos rápidos goles, los Tucans se ponían por delante en el marcador, y los nervios volvían a hacerse dueños de nuestro juego. Pero de nuevo estaba la bocina del descanso para darnos un respiro.

Cuando nos juntamos alrededor de Carlos y Salva para que nos dieran algo de aliento y palabras de ánimo, todos teníamos ese miedo en la cara, esa sensación de “¿y ahora qué?”; pero son gente con experiencia, y eso tiene que notarse. Así que nos dijeron las palabras justas para calmarnos y devolvernos las ganas de salir a ganar el partido, las que nos habían quitado en 10 minutos locos. Total, era un gol de diferencia, y peores cosas habíamos superado a lo largo de la temporada.

Y así saltamos de nuevo a pista, con 20 minutos por delante, y un partido que remontar. Dicho y hecho, Jeremy se encargó de enseñarnos el camino, y con un gol nada más empezar el segundo tiempo, volvíamos a estar ahí, peleando por la victoria.

A los pocos minutos, otra vez la pareja formada por un francés y un alemán nos hacían ponernos por delante en el marcador y que sonase bien fuerte esa trompeta roja que nos ha acompañado a lo largo de toda la temporada.

Pero los Tucans no se querían dar aún por vencidos, y con una jugada individual volvían a poner las tablas en el marcador. No seríamos nosotros los que diésemos nuestro brazo a torcer, “it’s Corbella time”; con un gol muy suyo, de rebote, y rebañando la pastilla, Alex nos ponía otra vez por delante. Otra vez volvían a la carga los locales; a los 15 segundos, con un gol por toda la escuadra, el equipo catalán empataba de nuevo.

Ya, se acabó, ya basta. Era hora de ponerse serios y dejar claro cuál era el equipo que había estado toda la temporada en cabeza y que iba a subir a Liga Oro. En tiempos de crisis, ¿quién nos va a sacar de apuros? Pues sí, los alemanes…y en este caso, un tal Deckert fue el que nos sacó las castañas del fuego, con un implacable gol, que nos hacía ponernos por delante en el marcador de manera definitiva.

Después de ese gol, los nervios nos jugaron de nuevo una mala pasada y empezamos a cometer muchas faltas, pero esta vez no íbamos a dejar que la pastilla entrase. Esta era la nuestra, y así lo aprovechamos; cuando Tucans sacó al portero para tener un jugador extra en pista, fue Jeremy el que se encargó de interceptar un pase y, tirando a puerta vacía, a falta de 30 segundos, dejar el definitivo 6-4 en el marcador.

Todos en pie en el banquillo, saltando de nervios en la pista, estábamos a punto de conseguirlo…

5…4…3…2…1….¡¡SOMOS EQUIPO DE LIGA ORO!!

Cuando sonó la bocina miré para arriba, brazos en alto ¡lo habíamos conseguido!...y cuando volví a abrirlos, vi como un equipo entero de hockey se me abalanzaba encima.

Fotos: Tino

AHORA A ORO

No queda mucho por contar, pero si mucho por agradecer. Nos habéis apoyado en todos nuestros últimos partidos. Lamentablemente, se nos escapó la liga de Madrid. Pero os debíamos esta. Os la debíamos desde hace un año. Os lo debíamos a todos, pero en especial a Tino, que este año nos ha acompañado a todas nuestras sedes y se ha convertido en uno más del equipo (y probablemente, fue el que más disfrutó la victoria).

¡Ahora toca descansar y preparar una nueva temporada!
Salva

Deportivamente y hasta la fecha, nunca había disfrutado tanto de una temporada de hockey como la de este año. No sé qué nos espera en el futuro, pero, desde luego, este año ha sido increíble. Y creo que eso se nota tanto dentro como fuera de la pista, con toda la gente que ha estado implicada, con todos los días, tardes y noches que hemos trabajado para conseguir lo que finalmente hemos conseguido.

Se que a lo largo de la temporada, cuando escribía de vez en cuando, iba dando nombres concretos de quién lo había hecho mejor o peor; pero en esta ocasión no puedo destacar a nadie por encima de ninguno, ya que hemos trabajado como un equipo, tanto dentro como fuera de la pista, y eso se nota.

Bueno, un momento…creo que sí, hay que destacar a alguien. No se ha puesto los patines ni un solo minuto esta temporada (por mucho que le hemos insistido…), no lleva casco (aunque tenga esa melenaza al viento que lucir y proteger…), y tampoco un palo en la mano (a pesar de ser uno de los valleKanos más chungos que conozco…), pero ha dado tanto o incluso más que todos nosotros por el equipo, apoyándonos en todo momento, acompañándonos a todos los sitios, y creo que hablo en nombre de todos (jugadores y no jugadores), cuando digo que todo esto no habría sido posible sin su apoyo incondicional. Sabéis a quién me refiero: Tino Chamorro, ese padre adoptivo que nos hemos sacado de la manga todos este año, y que ha sido nuestro sexto jugador en pista, trompeta en mano en la grada. Le faltan horas para hacer cualquier otra cosa, pero le sobran para estar con nosotros y ayudarnos con lo que sea. De todo corazón, Tino, crack, mil gracias.

Para acabar, sólo dar las gracias a todos, tanto compañeros como gente que nos ha apoyado a lo largo de la temporada, y esperar que el año que viene sea igual o incluso mejor que este, tanto dentro como fuera de la pista.
Tury

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